Esta aventura de cuatro días comienza con una salida de madrugada desde Cusco para adentrarse en los Andes peruanos, cruzando el abra de Capuliyoc para revelar una de las vistas más impresionantes del Cañón del Apurímac, uno de los más profundos del mundo. A través de un descenso sinuoso que conecta ecosistemas de montaña con la exuberante vegetación del bosque nuboso, la ruta atraviesa Chikiska y el río Apurímac hasta llegar a Santa Rosa, ofreciendo una inmersión cultural única donde los viajeros visitan plantaciones locales para conocer la destilación artesanal del Cañazo. El corazón de la experiencia es la llegada y exploración exhaustiva de la mística ciudadela de Choquequirao, la «hermana sagrada» de Machu Picchu, donde el silencio de las ruinas y los amaneceres sobre el valle crean una atmósfera de descubrimiento legendario. El viaje de retorno no solo permite apreciar cascadas y una biodiversidad vibrante, sino que culmina con un festín de identidad peruana mediante la preparación de una Pachamanca tradicional (barbacoa subterránea) y la visita al enigmático monolito de Saywite, una joya de la ingeniería hidráulica inca, antes de finalizar el recorrido de vuelta en la capital histórica de los incas.